Soy joven y quiero confesarme: Oraciones para el acto de contrición

Soy joven y quiero confesarme: Oraciones para el acto de contriciónOs presentamos aquí estas oraciones para el acto de contrición. Oraciones cuya eficacia ha sido probada a lo largo de los años. Como siempre, os aconsejamos aprender y comprender todos los actos que realizamos los católicos, por lo cual os recomendamos la lectura del apartado anterior en el que se explica qué es el acto de contrición e, incluso, repasar el magisterio de la iglesia sobre la oración.

Oraciones para el acto de contrición


Acto penitencial

Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante vosotros, hermanos,

que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión,

por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen,

a los ángeles, a los santos y a vosotros, hermanos,

que intercedáis por mi ante Dios, nuestro Señor.

Amén.

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Acto de contrición

Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido.

Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí;

pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan grande como Tú;

antes querría haber muerto que haberte ofendido,

y propongo firmemente —ayudado por tu divina gracia—

no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado.

Amén.

*  *  *


Acto de contrición

¡Señor mío Jesucristo!,

Dios y Hombre verdadero,

Creador, Padre y Redentor mío;

por ser quien sois, Bondad infinita,

y porque os amo sobre todas las cosas,

me pesa de todo corazón haberos ofendido;

también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.

Ayudado de vuestra divina gracia,

propongo firmemente nunca más pecar,

confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

Amén.

*  *  *


Acto de Contrición

Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero,

Creador, Padre y Redentor mío;

por ser Tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas,

me arrepiento de todo corazón de todo lo malo que he hecho

y de todo lo bueno que he dejado de hacer,

porque pecando te he ofendido a Ti,

que eres el sumo bien

y digno de ser amado sobre todas las cosas.

Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados.

Propongo firmemente, con la ayuda de tu gracia,

hacer penitencia, no volver a pecar y huir de las ocasiones de pecado.

Señor, por los méritos de tu pasión y muerte,

apiadate de mí, y dame tu gracia para nunca más volverte a ofender.

Amén.

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