Los sábados a las 9:30 am y los domingos a las 10:00 am (hora de Lima) EWTN nos ofrece su mejor programación y quizá el mejor programa en su género en la televisión contemporánea. Se trata de Mi Casita sobre la Roca, obra genial de Valiván, nombre de la compañía poliartística de la familia hispano-chilena Olguín Messina.
Como ejemplo, en este enlace tenéis parte de un episodio representativo, con la parábola que da nombre al programa.
No hemos encontrado en ninguna otra parte mejor manera de refrescar los fundamentos esenciales de la Fe que a través de esta maravilla. El nombre de Remanso conviene a Mi Casita sobre la Roca puesto que en medio del bolondrón del mundo, de las cataratas de ruidos, de las dispersiones, nos vuelve a sumergir en ese espíritu de Primera Comunión que a veces parece olvidado o perdido irremediablemente.
Mi Casita sobre la Roca es una catequesis eficaz, que a través de las Parábolas de Nuestro Señor -método viejo y siempre bueno-, nos ilumina con respecto a las Verdades de la Fe. Pero eso no queda ahí, cada capítulo es rematado con una hagiografía relacionada con la Parábola. Y todo empapado con el espíritu católico en su hermosura y universalidad (desde la misma Casita sobre la Roca, hasta el simpático monje copista Fray Juan) sin demagogias ni imposturas ni concesiones a las pastoralidades vanas.
En un aspecto formal, no he visto nunca nada que se compare a la calidad de la producción de la serie, de los guiones ingeniosísimos y oportunos, al mismo entusiasmo de los titiriteros y de la serena alegría del actor que encarna a Fray Juan (alegría que solo puede venir de Cristo).
Y las canciones. Las canciones son cosa seria. Pegajosas, ingenuo-ingeniosas, bellas, doctrinales y sencillas. Incomparables. Y si no sigo hablando de ellas es porque no encuentro ninguna palabra o expresión para definirlas con justeza. A ustedes corresponde, queridos lectores, hacerse su propia opinión.
Y nada más. Solo le queda a este escriba esperar a que llegue la mañana del domingo -día del Señor -, que será soleada y linda, y sentarse a ver Mi Casita sobre la Roca, entre risas y pucheros, olvidándose por un momento que San Maurras le ha congelado el corazón y creyendo por un minuto que todavía tiene toda la vida por delante y que aquello de tarde te conocí era simplemente un frase común del Doctor de Hipona.
Dios bendiga a la familia Olguín Messina (y también a EWTN).
La familia que produce tan admirable serie tiene elaborados unos DVD con esta serie que están disponibles para la venta. Los que admiramos las producciones de esta familia tenemos la obligación moral de ayudarles con nuestra aportación y comprando sus DVD para que puedan tener los recursos necesarios para afrontar nuevas producciones tan edificantes para la fe. Quienes deseen adquirirlos pueden hacerlo escribiendo a la dirección de correo: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



