Catequesis sobre la familia: La discusión sobre los géneros

Catequesis sobre la familia: Introducción e índice general

La discusión sobre los géneros: una cultura andrógina cada vez más difundida

Sabemos que en los últimos «Encuentros Mundiales sobre la Mujer» en El Cairo y en Pequín, se ha puesto en discusión la tradicional distinción del género: hombre o mujer [11]. Tras el empuje de movimientos extremistas, tanto feministas como homosexuales y grupos de presión anti-natalidad, se quiere que sean aceptados como jurídicamente reconocidos cinco géneros: hombre, mujer, homosexual, lesbiana y heterosexual. Traigo aquí lo que escribe al respecto Mons. Angelo Scola, actual Patriarca de Venecia en un libro suyo:

«...universalismo científico y politeísmo neo-pagano explican la extrema facilidad con que una cultura andrógina se difunde cada vez más...».

Según esta cultura la diferencia sexual no existe, como afirma la psicología del profundo, insuperable e in-deducible; al contrario, llegará (y no tardará mucho) el día en el que cada hombre podrá elegir según su gusto su propio sexo o pasar en el arco de la misma existencia de un sexo a otro. Las «biotecnologías» harán todo eso técnicamente posible y en la ausencia toral de valores de referencia desde el politeísmo neo-pagano, tenderá a transformar lo que «tú puedes» en lo que «tú debes».

El androginismo no es solamente la delirante búsqueda de la utopía de una autosuficiencia sexual que se basta a sí misma, si no que se revela como la negación misma de la auto-donación fecunda

Así que el androginismo tiende a pervertir los tres aspectos del misterio nupcial —diferencia sexual, don de sí y fecundidad— propalando un «erotismo difusivo».

La revolución sexual ha acercado al nivel de las masas una práctica de la sexualidad que entremezcla elementos liberales y elementos románticos.

El otro, su cuerpo, es reducido a una pura máquina que permita el acceso al fuego del placer. Sobre todo la mujer, en su ser símbolo eminente del Otro, es anulada. La afección es tratada como una enfermedad mortal contra la cual no hay ninguna defensa. El resultado es una des-construcción radical de la esfera del amor y un «demudamiento del misterio nupcial» [12].

A estos desafíos las familias cristianas están llamadas a responder mediante el testimonio de vida a la luz de la Revelación.

*  *  *

    Anterior    <<    Índice general    >>    Siguiente    

*  *  *

Notas

[11] La delegación Vaticana en el cuarto Congreso Mundial sobre la Mujer en Pekín, en 1995, volviendo a su posición manifestada de antemano en el precedente encuentro de El Cairo, en un documento oficial hace presente la posición de la Iglesia al respecto. El término «género» es entendido por la Santa Sede como derivado de la identidad biológica sexual, varón o hembra. Algunos términos en el documento son a menudo definidos vagamente: «orientación sexual» y «estilo de vida» no tienen una definición precisa, y además, no existe ningún reconocimiento jurídico pata estos términos en documentos internacionales. Esta ambigüedad semántica y conceptual podría conducir a considerar, por ejemplo, la pedofilia como una forma de «orientación sexual». El término «orientación sexual», propuesto por algunos países occidentales, no ha sido aceptado por países en subdesarrollados

[12] A. Seola, Uomo e donna oggi, en R. Bobetti, La reciprocitá uomo —donna, vita di spiritualità coniugale e familiare, Editrice Città Nuova, 2001.

*  *  *


Portal web de Camino Neocatecumenal


 

Novedad

Aprendo a ser testigo del Señor 1

Recomendamos

 

Biblia Escolar de Casals

El estudio de las Sagradas Escrituras debe ser una puerta abierta a todos los creyentes. Es fundamental que la Palabra revelada fecunde radicalmente l...